Señaló que el Congreso pretende informar a la ciudadanía sobre "la otra cara del derecho de todo ser humano a la libertad", es decir, sobre "la esclavitud existente en pleno siglo XXI" dentro de un mercado inmerso en la "mundialización" de la economía en el que niños, niñas y adolescentes "ocupan como mercancía el tercer lugar tras el comercio de drogas y armas", subrayó.
Asimismo, Blasco indicó que "siendo como somos un país receptor de personas que migran, es necesario abrir los ojos para que en este país no se ocasionen este tipo de vulneraciones de los Derechos Humanos". Para ello, apuntó, "es necesario apoyar todas las iniciativas tendentes a situar al ser humano y sus derechos en el centro de toda acción de cooperación internacional".
En esta línea, recordó que en la última década la Generalitat ha financiado "151 proyectos relacionados con la infancia por un importe de algo más de 22 millones de euros", la mayoría de ellos "destinados a mejorar su situación educativa y sanitaria", precisó. Donde más iniciativas de este tipo se desarrollan es América del Sur, con 46 proyectos; en Centroamérica y Caribe se realizan un total de 28 y en la África Subsahariana 13, concretó.
Además, para el año 2008, la Generalitat incrementará el importe de ayudas para Cooperación al Desarrollo y "alcanzará los 34 millones de euros", aseveró Blasco, quien avanzó que pretende "seguir aumentando esas ayudas y, específicamente, las que se destinen a proyectos relativos a la Infancia".
El conseller destacó el "compromiso" del Consell con la infancia, "un colectivo invisible en muchos países", dijo. Así, lamentó que, "según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), existen más de 200 millones de niños trabajadores en todo el mundo, de los que casi las tres cuartas partes trabajan en condiciones de esclavitud".
Esta "gravísima situación", hace que los niños sufran "grandes privaciones" educativas y sanitarias que afectan directamente a su desarrollo como personas, lo que unido a las guerras, el sida o la pobreza que afectan a tantos lugares del mundo, "provoca que alrededor de 11 millones de niños menores de 5 años mueran anualmente".
Por ello, Blasco remarcó que "queda mucho por hacer en beneficio de los niños. Mucho trabajo, mucho esfuerzo y muchas enfermedades que combatir y pobreza que erradicar". De hecho, continuó, "la pobreza menoscaba la capacidad de la familia o de la comunidad para ocuparse de sus niños". Según dijo, "los niños son el futuro", e "invertir en su salud, su educación, en su igualdad y protección es sembrar las bases del desarrollo y prosperidad de nuestros pueblos".