En este sentido indicó que las críticas que ha recibido pueden responder a que la iniciativa "no ha acabado de ser convenientemente comprendida" y explicó que estos espacios tienen por objeto reconducir a la normalidad la situación.
Por ello, subrayó que es "una vía más, una posibilidad más para poder atender a esas personas que necesitan, por mil y un motivos, un espacio diferenciado para poder reconducir su estado emocional y su nivel de relación adecuada con el resto".
Tutoría "específica"
Defendió que se puede asemejar a "una tutoría específica para una persona a razón de su situación concreta" y recordó que "son un espacio físico diferenciado en el que estarán temporalmente", por lo que rechazó que se las califique de "guetos".
Actualmente, el decreto de Convivencia en los centros educativos está en fase de borrador, siendo tramitado y consultado en el Consejo Escolar Valenciano, en la mesa de padres, de alumnos y está colgado en la web de la conselleria de Educación "para que cualquier ciudadano pueda aportar su sugerencias y aportaciones" y podría estar preparado antes del segundo trimestre de 2008.
La filosofía del decreto, que calificó de documento "muy potente, muy valiente", es "promover la convivencia, un buen ambiente de clase, que los profesores puedan enseñar y los alumnos puedan aprender" y advertir "a quien se salta las normas de lo que puede ocurrir".
También puso el acento en que se busca la corresponsabilidad de las familias, porque, advirtió, "uno se hace persona no sólo en la escuela, sino en todo su mundo de relación".
Fernando León, que participó en las jornadas ´La autoridad de educar: aprender, convivir y liderar´ organizadas por la Universidad Internacional Menedenz Pelayo, indicó que el profesorado necesita apoyo social para prestigiar su labor y darle estrategias y herramientas para que pueda educar. Asimismo, señaló que hay mejorar el clima de las aulas, la relación entre padres, profesores y alumnos, y remarcó que a la escuela "se va a aprender, pero también a convivir".