Lluch, que realizó estas declaraciones tras participar en la jornada ´Aula Biotech´ sobre los retos que suponen las nuevas terapias biotecnológicas para la Administración sanitaria, inaugurada por el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, destacó al respecto que los mayores avances de estos fármacos se dan en los cánceres de mama, colon, recto, linfomas, de cabeza, cuello o pulmón.
Así, explicó que todas las investigaciones clínicas actuales se dirigen al desarrollo de fármacos biotecnológicos. Para ello, se buscan las alteraciones en la célula del tumor para desarrollar un fármaco que bloquee o anule estas alteraciones, con lo que se consigue un medicamento específico. De este modo se proporciona "un tratamiento individualizado a cada paciente" porque "se conoce exactamente cuál es su alteración, de ahí el nombre de tratamiento a la carta", señaló. Lluch resaltó que en un futuro se tratará de controlar el crecimiento de la célula tumoral, de que no invada y no de eliminarla como hasta ahora.
No obstante, indicó que "hoy por hoy" en los tratamientos contra el cáncer todavía se asocian con los fármacos clásicos, aunque se mostró convencida de que en un futuro "uniendo varios medicamentos diana posiblemente no hará falta tratar a los pacientes con quimioterapia, ya que tienen menos efectos secundarios porque sólo actúan en las células con alteraciones".
De hecho, evidenció que cada vez se usan menos quimioterapia porque se ha comprobado que "no es tan necesario". Así, de lo que se trata es de determinar los grupos de pacientes a los que no es necesario aplicar quimioterapia sino tratamientos biológicos o hormonales. No obstante, apuntó que para que los medicamentos biotecnológicos tengan éxito el cáncer no debe estar muy extendido. Por ello, las probabilidades de curación son más altas en el cáncer de mama gracias a su diagnóstico precoz que en el de pulmón, que cuando se detecta en el 60% de los casos ya está extendido.
Terapia celular Por su parte, el director general del Centro de Investigación Príncipe Felipe, Rubén Moreno, agregó que otra vertiente de la medicina regenerativa es la terapia celular para solucionar los problemas del organismo como las pérdidas de células en los infartos de miocardio porque se mueren o en el caso de la diabetes porque se pierden las células que producen insulina.
La terapia celular, explicó, parte de la modificación de las células madre para obtener las células que el paciente ha perdido y su posterior implante. Moreno indicó que en algunos casos se requiere volver a colocar las células en el mismo sitio donde se han perdido, como en el caso de los infartos en los que se implantan en el corazón para que siga contrayéndose, mientras que en otros casos, como en de la diabetes, no es necesario reintroducirlas en el mismo páncreas sino donde se quiera a través de andamiajes situados debajo de la piel en contacto con el torrente circulatorio para que las propias células puedan liberar la insulina que se necesita evitando así al paciente tener que pincharse o tomar antidiabéticos orales.
Al respecto, detalló que en la actualidad en el caso de la diabetes todavía no se ha conseguir producir una cantidad suficiente de células para aplicarlas al ser humano, mientras que en el caso del infarto se utilizan células que proceden de la propia médula ósea del paciente, células adultas, pero tampoco se ha demostrado claramente que mejoren esa funcionalidad. Por ello, apuntó que hay que realizar estudios en pacientes más amplios para determinar su utilidad.
Moreno destacó que se vislumbra "un futuro cercano", pero no quiso dar un plazo ya que, dijo, "depende del avance de controlar este tipo de células hasta el punto de tener una población homogénea que sea útil", lo que mejora "mes a mes", destacó.
128 millones
Por su parte, el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, destacó que en el último año se han destinado alrededor de 128 millones de euros a los medicamentos biotecnológicos. En concreto, se han destinado más de 86 millones de euros a medicamentos biotecnológicos a nivel hospitalario: 17,36 millones de euros a interferones para el tratamiento de la esclerosis múltiple; 3,70 millones a la hormona del crecimiento o somatropina; 24,16 millones a la eritropoyetina utilizada en anemias de origen renal y anemias en pacientes oncológicos; y 41,32 millones en inmunosupresores.
Por su parte, en Atención Primaria de enero a noviembre de 2007 se destinó más de 8 millones de euros: cerca de 1 millón de euros en interferones, 7,14 millones de euros en insulina humana y 4.000 euros en la hormona de crecimiento o somatropina.
Además, se invirtieron 34 millones a los medicamentos biotecnológicos a través de la central de compras: 5,6 millones en la adquisición de imiglucerasa, que se utiliza como terapia en la enfermedad metabólica de Gaucher; 24,54 millones a la adquisición de eritropoyetina; 2,36 millones a la compra de peginterferon alfa para el tratamiento de la hepatitis B y C; y 1,53 millones a la adquisición de palivizumab, que se utiliza para las infecciones por virus respiratorios. Este año se está tramitando un nuevo concurso para la adquisición a través de la central de compras de la hormona del crecimiento.