El acto se inició alrededor de las 10.00 horas en la Alameda de Bétera, donde se montó un puesto informativo que acogió a los participantes que fueron acudiendo y les proporcionó una hoja de instrucciones con el esquema de la acción, un mapa de las inmediaciones de la instalación y la tradicional bata blanca de los inspectores ciudadanos. Asimismo, un autobús transportó a otro grupo de personas desde la estación de Renfe en Valencia hasta Bétera.
A continuación se inició la marcha de tres kilómetros por la carretera de Olocau, después de hacer un pequeño pasacalles con música de dolçaina i tabalet por algunas de las calles del centro de Bétera. Durante el recorrido hasta las inmediaciones de la instalación de la OTAN los antimilitaristas llevaban paraguas decorados con símbolos contra la guerra, fotos de ciudades heridas por conflictos bélicos, banderas y pancartas.
Tras media hora de marcha, llegaron al perímetro militar, donde se dividió en multitud de pequeños grupos de entre tres y seis personas que se repartieron a lo largo de los dos lados del perímetro militar. Algunos grupos extendieron una cinta de señalización de peligro a lo largo de la valla exterior, como forma de clausurar simbólicamente la base. Al mismo tiempo, un grupo de mujeres, junto con sus hijos, se concentraron ante la puerta principal de la base, con una pancarta con el lema ´Les mares parim la vida. Els exèrcits sembren la mort´.
Poco después de la división en grupos de afinidad, se empezaron a producir intentos de entrada a lo largo del perímetro militar junto a la carretera de Olocau. En total diez personas lograron traspasar el perímetro de seguridad y acceder a la zona de las instalaciones, donde rápidamente fueron interceptadas por agentes de la Guardia Civil, precedidos por vehículos militares e identificadas
"Inspección ciudadana" Según informaron fuentes de la organización de la actividad, es la segunda vez consecutiva que los inspectoras ciudadanos se introducen en el recinto principal de esta instalación de guerra, por puntos diferentes del perímetro de seguridad. Desde la primera edición de la "inspección ciudadana", más de un centenar de personas "han desobedecido la prohibición de entrar en el terreno militar, accediendo también por el campo de maniobras de la base".
Está acción está enmarcada en un movimiento europeo para demandar el desmantelamiento de las infraestructuras militares utilizar sus terrenos para usos sociales y ecológicos. ´Las guerras comienzan en Europa. Paremos la guerra desde Europa´, es uno de los lemas centrales de este movimiento.
Este movimiento antimilitarista europeo tuvo su presentación en sociedad el pasado 22 de marzo en el cuartel general de la alianza Atlántica en Bruselas. En la acción ´OTAN Game Over´, unas 1.000 personas de Bélgica y otras 150 procedentes de 17 países europeos intentaron sortear las vallas y alambradas. Del total, 50 personas lo consiguieron y 400 fueron detenidas durante varias horas.
En el caso concreto de la base de Bétera, las mismas fuentes explicaron que estas instalaciones albergan el mando rotatorio de la reciente Fuerza de Respuesta de la OTAN, "un ejército de carácter netamente intervencionista y ofensivo, capaz de golpear con armamento de alta tecnología en pocos días en cualquier lugar del planeta", destacaron.