Con este acuerdo, el ICV, integrado en la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, "se compromete a actualizar, de forma periódica, toda la cartografía de la provincia de Valencia", para que se pueda proporcionar a la Diputación "asistencia técnica en materia de cartografía", explicó García Antón.
Se trata de un instrumento "muy potente" que se va "a reforzar al máximo", de forma que, "en seis meses, toda la información medioambiental esté recogida en el ICV", y todo el mundo podrá "entrar y saber si un lugar determinado, en la que se quiera realizar alguna actuación, es zona protegida o no", auguró el conseller.
Además, el titular de Medio Ambiente señaló que sobre esta base cartográfica "estará toda la información que tenemos en la Comunitat Valenciana, desde la medioambiental, los parques naturales, la protección solar según zonas, la situación urbanística de cada uno de los pueblos o la ordenación del territorio".
Por ello, resaltó la "importancia extraordinaria" de este convenio que valoró como un "elemento fundamental", porque "si no tenemos una base cartográfica homogénea que podamos utilizar en toda la Comunitat, en un soporte claro, estamos multiplicando el trabajo por dos". Con este proyecto obtendremos una información "suficiente, clara, precisa y contrastada", sentenció.
De este modo, se pretende "animar a la gente a hacer cosas y estimular la iniciativa privada" y, por tanto, fomentar que "la economía funcione mejor", ya que, "un promotor, un ayuntamiento o una compañía que quieran estudiar una zona determinada a veces tienen que ir a muchos lugares a recabar la información para saber si tienen un impedimento". Sin embargo, este instrumento "ofrecerá la información básica, totalmente definida", concluyó.