Gabriel Fernández se opuso a la petición de un nuevo préstamo, al considerar que éste "elevaría la deuda municipal a cerca de 4.000.000 de euros, hipotecaría el futuro de la ciudad y el destino de este dinero sería el pago de gastos corrientes como equipo informático, vehículos y no para inversiones públicas".
Así, Fernández señaló que su grupo "estaría de acuerdo en solicitar ayuda financiera a entidades bancarias o a administraciones con obligaciones, como la Diputación Provincial de Alicante o la Generalitat Valenciana, para mejorar las condiciones de vida de los vecinos", y explicó que "el pueblo necesita un impulso que sitúe -a Polop- como reclamo en la comarca y en la provincia, porque se está perdiendo el tren del futuro, e hipotecarnos con esta monumental deuda no ayudará en nada".
Además, el portavoz socialista señaló que la deuda "será un castigo para el próximo gobierno", puesto que la cadencia negociada es de 18 meses, "por lo que se comenzará a pagar casi al final de este mandato, dejando al nuevo alcalde -Juan Cano Giménez- sin margen de maniobra". Asimismo, los socialistas consideraron que el municipio pagará, para amortizar el nuevo préstamo, "un pago mensual de entre 13.000 o 14.000 euros durante los próximos 25 años".
Según los socialistas de Polop, "ésta es la prueba de que el PP está dilapidando el futuro del pueblo, al mismo tiempo que ha vendido todo el patrimonio en el pasado. La gestión del PP comienza a ser peligrosa para el futuro y se demuestra la grave improvisación con que actúa la derecha municipal".
Auditoria municipalPor otra parte, el grupo municipal socialista se felicitó de la aprobación de la auditoria de las cuentas públicas municipales de los últimos cuatro años con el apoyo de todos los votos de la Corporación. Según Fernández, "era necesario una aclaración pública de la situación del Ayuntamiento, porque hay indicios de que muchas cosas no se han hecho ni gestionado bien".
Para Fernández, los socialistas "proponíamos una auditoria de la última década, aunque sólo hemos conseguido en la moción que se investiguen los cuatro últimos años, que pensamos que serán un reflejo de la gestión de los últimos 10 años".
El portavoz socialista consideró que el PP "ha desaprovechado unos años de bonanza que no ha revertido en beneficios para el municipio, sino que ha aumentando la deuda con el aumento de los presupuestos".
Fernández indicó que "seriedad y rigor son los elementos que hasta ahora no parecen que se apliquen cuando se habla de dinero público, que se despilfarra en cuestiones menores, sin que haya una verdadera apuesta por inversiones que mejoran la calidad de vida los ciudadanos".