En concreto, precisa que los gastos de personal crecieron un 5,5 por ciento en los últimos nueve años; un 0,85 por ciento en el apartado de funcionamiento; en el capítulo de transferencias corrientes se registró un descenso del 7,20 por ciento; y las inversiones aumentaron un 15,45 por ciento.
En este sentido, lamentaron que "para el año 2009, el presupuesto para este programa sigue fijado en estructura y dinámica anteriores" y plantearon que, "a pesar de la propaganda con la que nos repiten el esfuerzo financiero que ellos hacen para atender la salud mental, el aparente incremento anual de este programa económico, queda en su justa medida tras su comparación con la evolución decenal de todo el presupuesto de la Conselleria de Sanidad".
Según las mismas fuentes, las partidas presupuestarias asignadas al programa de salud mental y atención sanitaria de media y larga estancia representan un 1 por ciento de las cuentas de la Conselleria, una cantidad que consideraron "ínfima para actividades en expansión en toda Europa y que se presenta como uno de los grandes esfuerzos actuales". En 2009, lo proyectado para salud mental representa un 1,22 por ciento del total del departamento de Sanidad.
Así, señalaron que la partida presupuestaria del capítulo I, que engloba básicamente los salarios de personas, suponen un 1,89 por ciento del total de la Conselleria. Al respecto, destacaron que es "paradójico, sabiendo que aquí se incluyen este año los salarios que antes se pagaban desde las Diputaciones provinciales para la red de salud mental de ellas dependientes".
Desde el Fòrum de Debat Sanitari apuntaron que para asumir los costes de plantilla, "la Conselleria debería disponer en el año 2009 de 8.612.258 euros, lo que supondría un aumento de 3.858.863 euros, sin embargo, el incremento de este capítulo es de "tan sólo 2.494.460 euros", lamentaron.
Criticaron además que en el presupuesto autonómico "los servicios de salud mental quedan muy relegados respecto a otras actividades que inciden poco en la protección a la salud y en la protección social, y con los que una sociedad avanzada debería proveerse y asegurarse", así como el hecho de que "los 12 cargos directivos de la Conselleria (conseller, subsecretario, secretario autonómico, y directores generales) reciben un total de cuatro millones de euros".
Sobre este punto, censuraron que "esos 12 personajes gastan o reciben en torno a 350.000 euros cada uno, para magnánimamente otorgar menos de 14,12 euros por habitante de la Comunitat Valenciana para prevenir, atender y rehabilitar la enfermedad mental de cada ciudadano".