El alcalde de Benicàssim, Francesc Colomer, y el teniente alcalde de Desarrollo Económico, Ramón Álvarez, han visitado la muestra junto a diferentes responsables de la Escuala de Arquitectura, entre ellas, la propia directora, Ana Llopis. A esta visita, también han acudido los tres técnicos ganadores del concurso, Enrique Fernández-Vivancos, Luis de Andrés y Álvaro Gómez-Ferrer Bayo.
La exposición, que ya estuvo expuesta al público en la Sala de Exposiciones del Teatro Municipal de Benicàssim, muestra un total de 30 paneles explicativos y seis maquetas de cada proyecto.
El nivel de los finalistas, entre los que se encuentran algunos de los arquitectos más destacados, y la calidad de los trabajos presentados, ha hecho que tanto alumnos como profesionales se acerquen para conocer las propuestas urbanísticas que en un futuro, permitirán desarrollar la zona del esperado bulevar de Benicàssim.
Francesc Colomer ha mostrado su "satisfacción" por la "gran acogida" que está teniendo esta exposición, y ha recordado que "gracias al gran nivel del concurso convocado a nivel internacional, hemos garantizado que Benicàssim desarrolle un proyecto de calidad, resultado del talento y de la creatividad al servicio del interés general".
El proyecto ganador, ´Una ciudad en el paisaje, un paisaje en la ciudad´, plantea transformar los terrenos liberados por el trazado ferroviario en una gran infraestructura verde, un conjunto de espacios de interés medioambiental, cultural y recreativo donde predominarán las zonas peatonales y la superficie ajardinada.
Este plan prevé dividir la actuación en dos planos: un gran parque lineal que se desarrollará en superficie con un marcado carácter peatonal; y una galería subterránea de dos plantas que recorrerá todo el trazado. "Se plantea como una calle inferior -abierta a las zonas verdes- por la que circularán vehículos privados con aparcamientos en batería a los dos lados", ha destacado el alcalde.
Por último, el marcado carácter medioambiental que presenta este proyecto pretende minimizar la contaminación acústica mediante la restricción del tráfico y la disposición del arbolado, que conseguirían bajar los niveles de ruido. Además, prevé numerosas medidas de ahorro energético y de sostenibilidad, de manera que el parque tendría autosuficiencia energética e hídrica.