´El libro y el maó´, que se puede visitar desde este martes y hasta el próximo 31 de agosto, cuenta con "piezas originales y únicas" protegidas dentro de vitrinas o bajo los pies del visitante bajo un suelo de cristal, así como con libros "escultóricos" y formas imposibles, e incluso una mesa donde los asistente podrán manipular los libros y descubrir texturas, formatos, colores, tipografías y maquetas "inimaginables", destacó Lupe Frigols, comisaria de la muestra junto a Gerard Altaió.
Ideada por el OCCC, esta muestra de "innovador diseño" y vocación itinerante, se divide en 10 apartados diferenciados que reflejan la diversidad del mundo de la edición de la China contemporánea, con los trabajos de poetas, diseñadores, artistas, pensadores, informadores o escritores que han logrado "maravillas" que superan el desarrollo de occidente y en menos tiempo.
Así, bajo el título de ´El soporte de las ideas´ y sin olvidar que los primeros caracteres se escribieron sobre los caparazones de las tortugas, un primer apartado recoge libros para empezar a escribir, diccionarios de caracteres, libros de caligrafía y sobre el diseño de libros.
Uno de los eslóganes de propaganda maoísta, ´Los demonios extranjeros´, da nombre a una sección dedicada a las traducciones de libros extranjeros y agentes de origen extranjero más activos e integrados en la escena china.
El apartado ´Bombardeo de información´ muestra la invasión de revistas y periódicos especializados en las calles de la China, donde su consumo es masivo y ejercen una importante función cultural que vertebra las corrientes de pensamiento.
A su vez, se reflexiona sobre ´Las fronteras de la propiedad´ y recuerda que hasta 2007 no había regulación legislativa de la propiedad intelectual en el país. Sin embardo, apenas dos años después, en la actualidad cuenta con "una de las regulaciones más interesantes del mundo", apuntó el comisario Gerard Altaió. En este sentido, destacó la oficina gubernamental reguladora del ´copyleft´ y del ´creative commons´ es un ejemplo claro de la participación del gobierno, universidades, profesores y autores.
La exposición recoge también obras de los poetas ´Ácratas´ chinos, los primeros que autoeditan de manera masiva sus propios catálogos, gracias a los "barato" que es el coste de impresión en China.
Con el eslogan ´Hacerse rico es glorioso´ de Deng Xiaoping que define la obertura económica de China, se incluye una selección de literatura que se interesa por los cambios que experimenta el país, al tiempo que reinventa la memoria y los sueños.
Junto a ella, hay un bloque de catálogos y tarjetones que acompañan las exposiciones de galerías y museos chinos y que se agrupan bajo el título ´Los registros del arte´. También la ´Literatura de ideas´ tiene cabida en esta muestra con una serie de libros fetichistas escritos por artistas, pensadores y poetas de público restringido.
Por último, la ´Edición del artista´ y los ´Libros de diseño´ recogen "auténticas obras de arte" de artistas que experimentan con la plasticidad en la búsqueda de un diálogo entre la escritura y la creatividad, así como libros editados por diseñadores de gran belleza.