Así lo indicó durante su participación en el acto central de la campaña de balance del primer año de Gobierno socialista, en el que intervino, entre otros, el presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero.
El acto, que coincidió con la Fiesta de la Rosa que anualmente celebran los socialistas valencianos, se celebró en el Auditorio del Parque del Oeste ante unas 2.000 personas.
En relación con la reforma del Estatuto, señaló que "no queremos ser más ni menos que nadie" sino "estar al mismo nivel que cualquier comunidad" por lo que la posición del PSPV es que la carta de autogobierno "recoja los derechos de valencianos para poder exigir a la administración una atención digna a los mayores y orientación profesional a los jóvenes", entre los que se dirigió especialmente a los investigadores que, presentes en el acto reclamaban en una pancarta al actual Gobierno central un reconocimiento de sus derechos laborales.
En este sentido, acusó al Gobierno del PP de vivir "mucho de la imagen y la defensa del valencianismo" aunque aseguró que el valencianismo de Camps es "como el cartón-piedra", que "un día lo plantan y a las 24 horas desaparece" como, dijo, "ha demostrado en las Cortes Valencianas y día a día en la acción del Gobierno".
Por contra, agradeció al Gobierno Central que haya "llevado el valenciano a Europa y que pueda utilizarse con total normalidad como cualquier otra lengua".
Para el secretario general del PSPV, el "valencianismo" del PP se concreta en "los golpes de pecho", en relación con lo que quieren con la Comunidad.
Sin embargo, dijo, los socialistas pretenden que el valenciano tenga un reconocimiento en el Estatuto y que la carta de autogobierno consagre "los mejores derechos para todos y un sistema de financiación digno para hacer posible la materialización de estos derechos y que ningún valenciano sea menos que cualquier otro ciudadano de España, sea gallego, catalán, andaluz o madrileño".
Por otra parte, Pla aseguró que el cambio de Gobierno producido en España es "imparable" también en la Comunidad y aseguró que muchos ciudadanos se preguntan "cómo es posible que nos gobiernen los que la única visión que tienen es hacer del urbanismo negocio y transformar esta comunidad en la del ´pelotazo´ y abusar de los que pueden aprovechar el dinero sólo en beneficio propio".
Aseguró que el Gobierno del PP es "débil", "enfrentado" todos los días e "incapaz" de impulsar las políticas del ejecutivo central. Como ejemplo, señaló que en la agricultura, los labradores, 70.000 menos en la Comunidad desde que gobierna el PP, esperan que actúe el ejecutivo central para hacer posible la modernización de sus regadíos.
Por ello, insistió en que el cambio "es imparable" y destacó que los valores del socialismo no son los de la especulación sino la "igualdad, justicia y solidaridad".
Pla trasladó a Rodríguez Zapatero el "orgullo" del PSPV y "la gente de bien" porque, aseguró, "no nos has fallado". Así, indicó que aunque el PP asegure que la Comunidad Valenciana es la autonomía "marginada y olvidada" por Rodríguez Zapatero por la derogación del trasvase del Ebro, --actuación que calificó de "irracional" y "sin ningún sentido"--, el presidente del Gobierno "ha hecho posible algo que los valencianos esperaban, que es pasar de la propaganda a los hechos" con la aprobación del Programa Agua "que hará posible que tenga más agua en menos tiempo y a menor coste económico y ambiental".
Frente a las "palabras" de los ocho años de gobierno de José María Aznar, afirmó que la victoria socialista puso "en evidencia la gran mentira del trasvase del Ebro" porque "fueron nueve años sin poner nada más que la primera piedra de un hipotético trasvase que, en el mejor de los casos, hubiese traído agua a esta comunidad dentro de 10 años".
Por contra, señaló que Rodríguez Zapatero es "la mejor garantía del agua que la Comunidad Valenciana necesita" porque "es sensible" a esta necesidad.