Según anunció Conde-Pumpido en rueda de prensa, el nombramiento para la Fiscalía de Málaga ha recaído en Juan Carlos López Caballero, el de Baleares en Juan Carrao Mellado y el de Alicante en Felipe Briones Vives.
Los tres, dijo, actuarán como delegados de la Fiscalía Anticorrupción porque "entendemos que la criminalidad organizada, en la medida en la que obtiene unas grandes cantidades de dinero de sus negocios delictivos, está muy vinculada a la especulación, a la corrupción y a las transferencias de fondos y blanqueo de dinero".
Estos fiscales, añadió, "actuarán en los lugares que hemos estimado en una primera fase que tienen una mayor necesidad por el problema de las mafias" y en una segunda fase serán nombrados, en el Consejo Fiscal que se celebre en enero, otros tres "fiscales antimafia" para Las Palmas, Tenerife y Barcelona.
Antes de acordar estos nombramientos, el fiscal general ha estado en contacto con el secretario de Estado de Interior, Antonio Camacho, "para diseñar una respuesta" a este fenómeno y, "si bien esa actuación de las Fuerzas de Seguridad está ya en marcha, es necesario completarla desde la Fiscalía General del Estado con el nombramiento de unos fiscales que se van a dedicar de manera específica a esta materia", explicó Conde-Pumpido.
La dedicación de estos fiscales "será exclusiva y coordinaran a los demás fiscales que se puedan ocupar de estos temas", observó al precisar que "el nombramiento de un fiscal no quiere decir que sea el único que se vaya a ocupar de esta materia, sino que será el fiscal que actué como punto de referencia" para poder coordinar la actuación de la Fiscalía y también la de las Fuerzas de Seguridad.
Recordó el reciente tiroteo en una peluquería de Málaga, que "afectó a víctimas totalmente inocentes", para explicar que, aunque esta iniciativa de la Fiscalía "se ha visto reforzada por este acontecimiento, en realidad se ha iniciado con anterioridad", ya que la convocatoria de las plazas se hizo hace dos meses.
Se trata, destacó, "de un proyecto que viene a consolidar lo que el fiscal general del Estado propuso en su discurso de apertura del año judicial" y que consiste en una transformación de la Fiscalía Anticorrupción para que adquiera nuevas competencias contra la criminalidad organizada.
En cuanto a las dotaciones, indicó que, "en el sentido de que estos fiscales van a estar dedicados de manera exclusiva" se contará con la previsión de plazas previstas para la Fiscalía para el próximo año para "cubrir las vacantes que ellos dejen".
En el ámbito policial, añadió, "nos hemos puesto de acuerdo con la Secretaría de Estado para que dispongan también de una policía adscrita o por lo menos de una relación directa con las fuerzas policiales". En este sentido, anunció, que, una vez producidos los nombramientos, se celebrará una reunión en Madrid entre estos fiscales y los mandos efectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado en esta materia, para coordinar esa colaboración.
También afirmó que la Fiscalía tratara de dotar a estos fiscales "de los máximos medios posibles para que puedan desarrollar su función con toda efectividad" para lo que, dijo, cuenta con el apoyo del Ministerio de Justicia y de la Junta de Andalucía, por tener esta comunidad transferidas las competencias en materia de Justicia.