Rosario Marín fue contagiada en noviembre de 2003 y permaneció ingresada en coma durante una semana en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Comarcal Virgen de los Lirios, hasta que fue intervenida de una traqueotomía.
La enfermedad, según denunció la afectada, le provocó "serias secuelas que le impiden seguir en su puesto de trabajo", a pesar de que no contaba con antecedentes clínicos.
El juzgado de Alcoi, con fecha de 7 de diciembre, desestimó el recurso de reforma al sobreseimiento de la causa y a la negativa a remitir el caso a la Audiencia de Alicante.
Ahora, los abogados de la afectada presentarán un recurso de apelación ante la Audiencia en el que advierten de la "indefensión" en que se encuentra su cliente, puesto que entienden que el juzgado no justificó sus decisiones.