Juste, que asistió a la presentación del estudio ´Una aproximación ética al comercio valenciano´, explicó que este proyecto "revertirá en responsabilidad y compromiso social y, por consiguiente, en competitividad y eficiencia para el comercio de la Comunitat".
El estudio aborda el concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), su notoriedad en el pequeño comercio valenciano y las posibilidades de implantación en las PYMES valencianas. "Se trata de un instrumento para diferenciarse y avanzar en la idea de Comercio Ciudadano, un nuevo concepto que supone un compromiso con la sociedad", apuntó.
La investigación tiene los objetivos de diagnosticar la situación actual del pequeño comercio de la Comunitat Valenciana, en lo referente a la ética y la responsabilidad social empresariales y, analizar el potencial de las PYMES valencianas para avanzar en la implementación y gestión de la RSE, señalaron las mismas fuentes.
Belén Juste reconoció la "importancia" del estudio, puesto que "la actividad comercial es un importante agente económico y social, por su impacto sobre el empleo, el urbanismo de las ciudades y la calidad de vida de los conciudadanos".
Juste señaló que el Gobierno Valenciano, que invertirá este año un total de 32 millones de euros para reforzar la competitividad del sector comercial, está trabajando para conseguir un comercio "sostenible y excelente", acorde con "las nuevas exigencias y necesidades de la sociedad actual".
En este sentido, la titular de Industria recordó todas las herramientas que la Conselleria ha puesto en marcha, como son los Segundos Planes Sectoriales, que destinan un millón de euros al sector comercial, y el Plan de Competitividad del Comercio Minorista, que plantea actuaciones específicas.
Como el programa 60-40, que se dirige a financiar el 60 por ciento de proyectos de modernización de los establecimientos comerciales, para mejorar su eficiencia e incrementar el tamaño comercial y apoyar la expansión. Esta línea se enmarca en el Plan de Modernización de las PYMES Comerciales, cuya dotación ha aumentado hasta los diez millones de euros con el Plan Especial de Apoyo a los Sectores Productivos.
Así como la campaña de Promoción del Comercio Valenciano, que intenta incentivar el consumo en el comercio de proximidad, y el Sello de Comercio Excelente, reconocimiento cuya referencia son los parámetros del estudio presentado, señalaron.
Asimismo, Juste indicó que dada la difícil situación de la economía actual "es el momento de aunar esfuerzos para conseguir un comercio fuerte, especializado y dinámico, fiel al modelo de crecimiento y bienestar de la Comunitat Valenciana".
Conclusiones del estudio
Los resultados del estudio demuestran que se aprecia la potencialidad de la RSE como un activo, pero falta relacionarla conscientemente con las prácticas responsables, muchas de las cuales ya se realizan de forma intuitiva. Esto se traduce en heterogeneidad y diversidad, con la consecuente falta de identidad común.
Las conclusiones generales obtenidas indican que la RSE podría convertirse en uno de los rasgos distintivos del pequeño comercio valenciano. La proximidad y el conocimiento del entorno son de vital importancia para lograr una identidad común, que se reflejaría en el concepto de Comercio Ciudadano.
Las propuestas de actuación futura planteadas pasan por la formación en RSE para PYMES comerciales, la creación de un Certificado de Comercio Socialmente Responsable, Informes de Comercio Ciudadano que reflejen el impacto positivo generado en la comunidad y una Nueva Alianza por un Comercio Ciudadano que potencie la participación y el diálogo por el comercio responsable.
La consellera, en este sentido, apuntó que mediante este estudio se pretende "incorporar valor en las organizaciones, pero no sólo mejoras en lo tangible, sino también alcanzar valores intangibles, como son los sentidos, las percepciones y como no, el reconocimiento y el compromiso social".