Según Rubio, "Barberá ha convertido en meras formalidades administrativas las alegaciones a proyectos como el del Parque Central o el de la apertura del Cabanyal dado que, en realidad, parte de prejuicios y de asumir determinados compromisos que no son los de la mayoría de los ciudadanos".
En su opinión, "la alcaldesa no sólo deja al margen a la oposición y a los vecinos de proyectos que afectan a toda la ciudad sino que además les miente como en el caso de los afectados en las demoliciones en el Parque Central a los que ha asegurado que estas serán sin coste alguno".
Rubio considera "urgente que se abra un debate en la sociedad civil sobre la manera en que se está gestionando el urbanismo en Valencia para evitar que los espacios públicos decaigan ante la depredación urbanística o que se planifique sin visión de futuro".
A su juicio, la alcaldesa "ha puesto la ciudad en manos de los intereses de un puñado de promotores privados y opta por aislarse y evitar el debate".
El dirigente socialista considera que "si sigue adelante el proyecto del Parque Central tal y como lo concibe Barberá, perderán los vecinos y ganarán aquellos que puedan comprarse un piso de más de 600.000 euros en alguna de las cuatro torres que piensa levantar en mitad del jardín".
Blasco Ibáñez Rubio mostró también su preocupación por los vecinos afectados por la apertura de Blasco Ibáñez y señaló que "de momento, las primeras demoliciones ya empiezan mal, sin las autorizaciones debidas, mientras que seguimos sin noticias de los accionistas que anunció Grau y que se iban hacer cargo del proyecto".
Según el concejal, "las ciudades modernas precisan de la reflexión y del diálogo de toda la sociedad civil pero en Valencia continuamos funcionando como en los años 60, rehenes de la especulación y a expensas de los que controlan el dinero con la complicidad de un gobierno municipal que se limita a dar curso a sus ideas sin tener en cuenta las necesidades de los valencianos".