Así lo indicó la titular de este departamento, Lourdes Bernal, quien destacó que la combinación de la exposición al sol y el consumo de bebidas alcohólicas, aunque éstas sean de baja graduación como es el caso de la cerveza, que tiene un efecto diurético, "favorece la deshidratación".
Bernal recordó que las altas temperaturas propias del verano hacen que sea, no sólo recomendable, sino "necesario" beber agua con regularidad y frecuencia, ya que el cuerpo "necesita refrescarse e hidratarse". La concejala aclaró que durante cualquier época del año hay que beber, por lo menos, dos litros de agua al día, y en verano es aconsejable aumentar la ingesta de líquido, "pero sin alcohol", reiteró.
Asimismo, aludió a la aparición de insomnio o interrupciones del sueño, que se manifiestan en verano como consecuencia de las elevadas temperaturas, las comidas más tardías y ricas en grasas, el aumento del consumo de bebidas alcohólicas y el consumo de cafeína y tabaco a partir del mediodía.
Por todo ello, recomendó a los ciudadanos beber por lo menos dos litros de agua diarios, evitar el consumo de bebidas alcohólicas durante las horas de más calor, moderar el consumo de tabaco, y protegerse adecuadamente de los rayos del sol, con especial atención a los niños y personas mayores.