La escena que dejó la limpieza del local, con nueve féretros en la calle, provocó opiniones muy variadas entre los vecinos, desde los que mostraron su indignación por arrojar los ataúdes a la vía pública hasta los que encontraban graciosa la situación.
"Hay una que está vacía porque está abierta pero las demás no lo sé. Yo pienso que estarán vacías, por supuesto", señalaba en tono de humor uno de los vecinos de la zona.
Pero lo curioso de la situación no termina aquí. Algunos vecinos, tras saber que los ataúdes estaban abandonados aprovecharon para llevarse algunos de estos féretros para darles un uso "jocoso", como ellos mismos señalaron.
Así, los vecinos que retiraron las cajas son miembros de un grupo de teatro que aprovechará los féretros para futuras representaciones.
La Policía Local ya ha tomado cartas en el asunto. Los agentes aseguran que esta instantánea perjudica la convivencia normal de los ciudadanos de Burjassot.