Gaspar Bono nació en Valencia en la calle de Cañete en 1530. Después de servir diez años como soldado en la milicia imperial de Carlos I ingresó en la orden de los religiosos mínimos, fundada por San Francisco de Paula en 1435. Se dedicó desde entonces al apostolado, fue maestro de novicios y permaneció la mayor parte de su vida en el monasterio de San Sebastián, en Valencia, aunque también estuvo en Alacuás, Perpignán y Palma de Mallorca. Elegido provincial de la congregación, murió en Valencia en 1604.
La fama de santidad que había adquirido en su vida "se demostró también cuando en sus funerales se produjeron varias curaciones de enfermos instantáneas", según su biógrafo, el sacerdote Arturo Llín. Fue beatificado por el papa Pío VI en 1786.