Benimodo pasa de nueve a 11 regidores, al igual que Gilet, Yátova, Benisanó, Montroy, Daimús, Real de Gandia y Xeresa. En el caso de Senyera, Algimia de Alfara, Alborache, Olocau, Rotglà i Corberà, suman dos concejales más, y quedan en un total de nueve. Las localidades que han crecido de cinco a siete concejales son Emperador, Beniflà y Terrateig.
Paterna, por su parte, ha experimentado un gran crecimiento, pasando de 21 candidatos por lista a 25, al igual que Guardamar, que ha crecido hasta el punto de pasar de un solo concejal a siete, debido al gran aumento de su población votante. Este último municipio, las pasadas elecciones se presentó como una asamblea abierta, y ahora se presenta con una lista cerrada de siete regidores.
Sólo en el caso de seis municipios valencianos se observan leves bajadas del censo. Se trata de las localidades de Benifairó de la Valldigna, Casas Bajas, Chelva, La Yesa, Pedralba y L´Ènova, que pierden entre uno y tres concejales en sus candidaturas, concretaron las mismas fuentes.
Las listas de los grupos políticos que aspiran al gobierno de los Ayuntamientos debe ser, en cualquier caso, un número impar. Partiendo de esta base, y según la legislación actual Ley Orgánica 5/1985 de 19 de junio del Régimen electoral General, a partir de 100 electores, o población de derecho, el municipio debe elegir sólo a un concejal. Si la población votante llega hasta los 250, los concejales elegidos pasan a ser cinco, añadieron.
De 251 habitantes hasta 1.000, el número de concejales asciende a siete, y a partir de 1.001 votantes, hasta 2.000, la población gozará ya de nueve concejales en sus listas. El baremo que sigue este criterio se ajusta a los siguientes ratios: de 2.001 a 5.000 electores, 11 concejales; de 5.001 a 10.000 votantes, 13 concejales; de 10.001 a 20.000, 17 concejales; de 20.001 a 50.000, 21 concejales; y, por último, de 50.0001 a 100.000 residentes con derecho, 25 concejales, recoge el estudio realizado por la Diputación de Valencia.