En el acto, también estuvieron presentes Santiago Calatrava; la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; el conseller de Economía y presidente de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Gerardo Camps; el presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus; la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Carmen Alborch; además de otros representantes políticos y ciudadanos, entre los que se encontraba Ramón Pla, el hombre que propuso el nombre de este puente, que fueron testigos de la sorpresa de los primeros conductores que circulaban por el viaducto.
El viaducto, que se presentó en el año 2000, se encuentra enclavado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, entre el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe y el Ágora -que se encuentra en construcción-, y facilitará la comunicación entre los dos márgenes del antiguo cauce del río Turia, con lo que mejora las conexiones entre las zonas norte y sur de Valencia, a través de la autopista del Saler y la calle Menorca.
Para ello, la construcción, que se adjudicó en mayo de 2004 a la unión temporal de empresas compuesta por FCC y Pavasal por 22,6 millones de euros -pero que finalmente superará los 34,4 millones de euros-, presenta un ancho variable entre 35,5 y 39,2 metros, en la unión del mástil, y cuenta con tres carriles de circulación rodada en ambos sentidos. Asimismo, está preparado para el paso del tranvía con un carril específico de 3,5 metros y, además de esto, con todo, soportará un tráfico diario de 70.000 vehículos.
El puente tiene una longitud de 180 metros, y en él se erige un mástil de 125,62 metros de altura, con lo que se convierte en la cima de Valencia, por encima de la torre de Francia. Este mástil es curvo, con una inclinación aproximada de 40 grados, del que salen 29 cables paralelos en arpa, que llegan hasta el centro del tablero, donde se extiende una zona elevada destinada al uso de peatones, protegida mediante barreras y guardarrail, con un ancho variable de entre 3,8 y 7,4 metros.
El presidente de la Generalitat calificó el puente como una "excepcional obra de ingeniería y arquitectura" y la enmarcó en un proyecto -el de la Ciudad de las Artes y las Ciencias- que "año tras año va ganando fuerza, vigor y referencia en todo el mundo". Asimismo, agradeció a quienes han trabajado en el proyecto para que se convierta en una "realidad estética y práctica".
Al respecto, para Camps, la Comunitat tiene dos prioridades, por un lado "la apuesta estética, un lugar agradable para vivir, de oportunidades para todos, sentimientos compartidos" pero "también el lado práctico: una comunidad que prospera, que crea empleo y que tiene la ilusión de, en los peores momentos económicos, seguir mirando al futuro con confianza". Así, destacó que la autonomía es "la parte de un todo, pero activa, moderna, abierta, hospitalaria y con ganas de seguir haciendo cosas tan impresionantes como ésta".
En este sentido, aseguró que los valencianos "nos sentimos íntimamente satisfechos" con el puente y se mostró "orgulloso" de "poder hablar con el arquitecto más importante del mundo en valenciano", algo que, a su juicio, da "una fuerza a nuestra sociedad que nunca antes habíamos tenido".
"Nuevo hito"
El puente toma el nombre de l´Assut de l´Or como homenaje a la infraestructura que antaño permitía elevar las aguas del río Turia para canalizarla hasta la huerta de Valencia, por lo que Rita Barberá, por su parte, manifestó que se trata de "un nuevo hito" que "une historia y vanguardia" y se convierte en el "faro que indica donde está la Valencia moderna", ya que -aseguró- se puede ver desde Cullera o Dos Aguas.
"Soy la alcaldesa más envidiada de España", afirmó Barberá, quien destacó la "genialidad" del arquitecto Calatrava y resaltó que la "ejecución de la Valencia soñada la lideran los gobierno de la Generalitat y del Ayuntamiento".
El arquitecto Santiago Calatrava agradeció a quienes han participado en la obra "exponiendo su vida y su salud en el ámbito laboral" y destacó que "no hemos tenido que lamentar ningún accidente especial". Por ello, aseveró que el puente de l´Assut de l´Or "está hecho de acero y hormigón, pero también de coraje y ambición, en el que hemos querido imprimir un mensaje de esperanza para el futuro, acogida para los visitantes y amor y devoción por Valencia y los valencianos".
Asimismo, aseguró sentirse "orgulloso de haber contribuido al panorama de puentes de Valencia" y agradeció el "apoyo del presidente Camps desde el principio en estas obras". Así, comentó que el próximo año "volveré para la inauguración del Agora", que completa el complejo que ha diseñado en la ciudad y se convertirá en la "pieza central".
Esta plaza prevé acoger en noviembre de 2009 el Open 500 de Tenis, por lo que al ser preguntado sobre si para entonces estará finalizada la cubierta móvil, respondió "espero que sí" porque es "una obra maestra de la puesta en obra".