Agentes de la Policía Nacional de Valencia impidieron que los 86 ocupantes de nacionalidad boliviana del barco ´Sinfonía´ desembarcaran en el puerto de Valencia al carecer de la documentación pertinente, según informaron fuentes de Delegación de Gobierno y de la Jefatura Superior de Policía.
Las mismas fuentes explicaron que después de que la Policía revisara la documentación de los pasajeros del barco, que atracó en el puerto de la ciudad sobre las 14.00 horas, impidió que desembarcaran un total de 86 --de los 500 que había--, puesto que no tenían en regla sus papeles.
Los agentes de Policía reclamaron a los ocupantes bolivianos del barco la carta de invitación, el pasaporte, el billete de regreso a su país y que acreditaran disponer de medios económicos suficientes para su tiempo de estancia en la ciudad, señalaron las mismas fuentes.
Este buque atracó en el muelle Alfonso XIII de Cádiz, que abandonó a las 13.10 horas con destino a la capital valenciana sin que la Comisaría de Extranjería dejara bajar a sus 500 pasajeros, a excepción de cuatro de ellos, indicaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz.
Según las mismas fuentes, la operación estuvo coordinada por la Comisaría General de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía, reforzado por la Unidad de Intervención Policial para impedir su desembarco. El origen del pasaje estaba presumiblemente en Fortaleza , e hizo escala antes de llegar al puerto gaditano en Tenerife para después proseguir su travesía hasta Valencia. Después de atracar en esta ciudad, el barco se dirige a Génova.
Vestimenta normal
Uno de los pasajeros del barco relató a los medios de comunicación que los ciudadanos bolivianos "iban vestidos normal" y "se comportaban igual que el resto", por lo que "no desentonaban en nada", dijo, al tiempo que apostilló que éstos no llevaban tampoco demasiado equipaje.
Explicó que todos "van juntos" pero al igual que los alemanes o los franceses, "por lo que no nos ha llamado la atención". "Es gente muy agradable, muy buena gente. Ellos decían que venían a hacer turismo", aseveró.
Otra de las pasajeras indicó que había intentado hablar con algunos de estos ciudadanos bolivianos pero que no le habían querido comentar nada, en su opinión porque "tienen miedo a que alguien les denuncie". "Les preguntábamos por qué no les dejaban bajar y decían que no lo sabían", añadió.
Asimismo, uno de los compatriotas que se desplazó hasta el puerto para esperar a uno de sus amigos que viajaba en el buque, señaló que desconocía los motivos "por los que se les ha retenido", algo que les ha producido "bastante angustia". Apostilló que las intenciones de su amigo eran las de quedarse en Valencia 15 ó 20 días y después volver a su país, ya que allí tiene un trabajo estable.