Sin explicitar a que instancias se refería como protagonistas de las presiones, indicó que su Gobierno seguirá defendiendo sus compromisos atendiendo a los intereses de la mayoría de la gente, y aconsejó "mirar poco al PP y a la derecha".
De la guerra de Irak, señaló que ahora haría "lo mismo" que hizo "en su momento" con la retirada de tropas, y que actuaría de igual forma en un futuro si se dieran circunstancias parecidas, argumentando que España tiene que estar del lado de la paz y ayudando a los pueblos menos favorecidos del mundo.
Sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, muy criticado desde la Iglesia católica, destacó que los homosexuales tienen que tener los mismos derechos que los heterosexuales y retó a los populares a que expliquen a sus amigos, familiares o conocidos homosexuales por qué quieren que sigan siendo ciudadanos de segunda.
Zapatero no se refirió a la polémica sobre el Pacto Antiterrorista, aunque señaló que el PSE había crecido mucho en Euskadi en los últimos comicios y que con ello ha aumentado también "el entendimiento y el futuro de paz".
En cuanto a asuntos territoriales, reiteró su defensa de las distintas identidades unidas en la diversidad que hacen a su juicio más fuerte a España y facilitan la convivencia.
De las banderas, indicó que hay que querer y respetar todas y no se deben levantar para competir u ofender a otras, mientras que de las lenguas subrayó que son patrimonio para entenderse y no para enfrentarse.
Dijo que quienes las utilizan en la batalla partidista para obtener "un puñado de votos" son políticos de corto alcance, que no hacen país ni piensan en un futuro mejor.
Sobre próximas leyes del Ejecutivo, recalcó la de Igualdad y la de Autonomía personal. En cuanto a una de las principales prioridades en los próximos Presupuestos Generales, citó el incremento en materia de Educación, Investigación , Universidades y Tecnologías.
La intervención del líder socialista en el acto central de la campaña de balance de primer año de Gobierno (bajo el lema "comprometidos con una España mejor") se produjo en el Auditorio al aire libre del Parque Oeste de la capital valenciana, ante miles de militantes y simpatizantes que se dieron cita para disfrutar del buen tiempo y celebrar en dicho lugar la Fiesta de la Rosa del PSPV, con actuaciones musicales y artísticas, así como casetas de avituallamiento de bebida y comida.
Como suele ser habitual en actos con presencia del jefe del Ejecutivo, diversos sectores afectados negativamente por políticas gubernamentales se dieron cita en el lugar del evento para mostrar sus reivindicaciones.
En este caso tocó la protesta, precisamente, de la Plataforma Nacional de Profesores de Tecnología, que quieren, entre otras cosas, que la asignatura sobre dicho área siga siendo obligatoria en la ESO y se imparta en Bachiller.
También mostraron pancartas vecinos de Paterna que no quieren que se realice otra obra de By-Pass por la localidad.
Antes de Zapatero, intervinieron el portavoz en el Ayuntamiento de Valencia, Rafael Rubio, la secretaria de Política Económica del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero, y el secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla. Rubio entregó al presidente un pequeño ninot con su figura con traje de marinero y con su correspondiente catalejo.