Eduardo Zaplana indicó que ese plan es recurrible "desde el punto de vista de que afecta a la Constitución y al orden constitucional", en respuesta a a las preguntas de los periodistas sobre la reunión que celebra la Mesa del Parlamento Vasco para calificar el proyecto de reforma del Estatuto, aprobada el pasado día 25 de este mes por el Gobierno vasco, y que dará inicio a la tramitación en la Cámara vasca.
El portavoz del Gobierno manifestó que cuando se conozca la decisión de la Mesa del Parlamento Vasco, "quizás haya más motivos todavía para tomar ese tipo de iniciativas". Recalcó que "sin duda la decisión del Gobierno español está ya tomada y fue anunciada el pasado viernes", tras la reunión del Consejo de Ministros.
Zaplana, que asistió a la apertura de una jornada sobre "La problemática de la Mujer del siglo XXI", organizadas por la asociación Mujeres para la Democracia, hizo hincapié en que los servicios jurídicos del Estado ya han elaborado unos informes sobre el plan Ibarretxe y que además esos informes han sido hechos públicos.
El portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, que también clausuró el seminario hispano-británico de políticas econòmicas, acusó al Ejecutivo vasco de "tirar la piedra" con su propuesta soberanista y "esconder la mano" en su calificación legal.
"Es como decir: esto es lo que yo quiero hacer, así es como yo violento y ataco a la Constitución, pero voy a buscar una fórmula que sirva para dificultar el recurso y la defensa del Estado de Derecho por parte de la Administración Central", explicó.
Para el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales y portavoz del Gobierno, si lo que se pretende es eso, "se equivocan" porque "hay base jurídica suficiente para el recurso".
En su opinión, como las pretensiones del gobierno nacionalista vasco están claras y son "un ataque evidente a la Constitución y al marco de convivencia de los españoles y son una propuestas segregacionistas que no van a engañar a nadie", son fáciles de recurrir y ese es el deber del Gobierno.