Este Gobierno tiene tanta prisa en poner en marcha las medidas acordadas, también con prisas, que no hace las cosas bien. Por ejemplo, en el caso de la píldora del día después.El gobierno decide que la píldora del día después se dispense en las farmacias sin receta, eso si con la información pertinente por parte de los profesionales farmacéuticos. Y toda la información que se debe facilitar se incluye en un folleto que la inmensa mayoría de las usuarias apenas lee o arroja a la papelera nada mas salir de la oficina de farmacia. ¿Qué pueden hacer los farmacéuticos para que la dispensación de la píldora del día después sea una dispensación profesional y no simplemente la venta de chicles para el tabaco?
Porque la píldora del día después tiene efectos secundarios, algo que se debe tener en cuenta y que el farmacéutico debe recabar de la usuaria. Porque la píldora del dia después esta contraindicada en determinadse personas y situaciones. ¿Se pregunta a la usuaria todo lo pertinente para evitar esas contraindicaciones?
La píldora del dia después no es un contraceptivo cualquiera, como pudiera serlo un preservativo. ¿Cómo se advierte eso a las usuarias en esa finalidad de educar sexualmente que tanto se proclama?
Cataluña puso en marcha un Protocolo de dispensación de la oidora del dia después que prevé preguntas, indicaciones, dispensación, etc. Desconozco como esta funcionando ese protocolo, y me pregunto: ¿la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana ha previsto algo al respecto?
En fin, todo prisas al decidir la medida y al ponerla en marcha. ¿Quién es el responsable de posibles efectos secundarios?