He pasado un rato inolvidable leyendo frases de Groucho Marx. Al mismo tiempo, y en mi imaginación recordaba sus películas. Pero, “hete aquí” que un par de frases han dirigido mi atención hacia la actualidad política de este país.Por ejemplo: “Estos son mis principios, si a usted no le gustan, tengo otros”. Pondré todo mi interés en desterrar del panorama de España cualquier símbolo o conducta que represente la presencia de la fe cristiana. No tengo el menor inconveniente en reconocer públicamente que España es una nación esencialmente cristiana. ZP tiene sus principios, pero si tiene que asistir, para obtener una foto con Obama, al Desayuno de Oración”… ¡digo cosas distintas para la foto y los telediarios!
Defenderé siempre y ante cualquier circunstancia los derechos sociales, que son para mí intocables. Pero cuando Europa aprieta –Davos, el FMI, Almunia y un largo etcétera-, lanzo a la palestra el tema de las pensiones y jubilaciones. Bueno, lo lanzo un día, horas después tres pasos atrás; lo pongo por escrito para responder a Bruselas, y por la noche meto el tipex porque recelo de la respuesta de los sindicatos. O lo que es lo mismo: “La Yenka”: adelante, atrás, izquierda, derecha, un, dos, tres…
Por ejemplo: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar las medidas equivocadas”. ¿Estaría pensando Groucho Marx en ZP y su Gobierno? Pensar no estaría pensando, pero acertar… ¡vaya si ha acertado y de que modo!
No estamos en crisis, algún problema tenemos, el sistema económico de España es sólido, hemos tocado el fondo de la crisis -¿pero no estábamos en crisis?-, se apuntan “brotes verdes”, a finales del 2010 comenzaremos a repuntar… ¡Otra vez “La Yenka”! Lo peor, lo más grave de esos diagnósticos falsos y de esas medidas hasta ahora equivocadas es que el problema se agranda por la dejadez, por el paso del tiempo, porque tenemos cuatro millones y medio de parados y... ¡no hay puestos de trabajo para pagarles el jornal al que se refirió ZP en el “Desayuno de Oración”!
Me hace mucha, muchísima gracia, Groucho Marx, me río mucho con sus frases. Pero no me hace ninguna gracia, y de reír nada de nada, sí de llorar, la actitud de ZP y la desolación a la que está llevando a este país.