A principios de año, el Partido Popular estuvo en la dirección adecuada, cuando por boca de la señora Cospedal propuso tomar medidas para que hubiese una verdadera despolitización en la gestión de las Cajas, además de fomentar un tutelaje sobre las mismas del Banco de Epaña.Había por aquel entonces una pugna entre el gobierno de la Comunidad de Madid, y el ayuntamiento por ejercer cierto poder en la Caja de Madrid, la segunda de España despues de la Caixa. Esto era nada más y nada menos que consecuencia de la politización de las Cajas, demasiados consejeros perteneciendo a partidos políticos, y demasiados puestos dirigentes, nombrados por los políticos correspondientes.No hemos de olvidar que las Cajas no son bancos al uso, aúnque ejerzan prácticas comunes, pero su objetivo no es el beneficio "per se", si no la ayuda al desarrollo y crecimiento, por lo que podemos decir pertenecen a la economía social, no especulativa, sin llegar a las instituciones del "non profit" como las ong.s.
La L.O.R.C.A. de 1985, ya establecía una normalización de las Cajas que más tarde se desarrollo en la ley 15/1999. Ahora se plantea ante la debilidad creada por la situación, efectuar fusiones, con el fín de dar a luz nuevas instituciones de ahorro , más saneadas, más competitivas y con apuesta por reducir costes.Pues bien esta es la tendencia, por la crisis rampante,y por la Unión Euopea que lo ecomienda, para ver fortalecidas tantas microinstituciones finencieras, que no tienen nada que hacer en un mundo económicamente globalizado y mercantilmente muy competitivo, además de salvar situaciones muy graves de falta de solvencia, que hace que los ratings de clasificación, Standard, Morgan, Picht, etc., cada vez se reduzcan más, lo que hace huir al inversor.
Y así ha renacido nuestra vieja pugna entre nuestras Cajas, Bancaixa y la CAM. Su relación amor-odio se retroalimenta cada cierto tiempo. Ante la imposibilidad de una fusión, siempre por parte de la CAM., se creó la Cartera de Participaciones Empresariales, 2001, al 50/%, cada Caja , para canalizar inversiones y participar en proyectos de desarrollo de la C.V. Su actividad fué pequeña, y la CAM. soltó amarres, y ante la intención contraria del mismo presidente de Bancaja, señor Olivas, la corporación industrial se fué al traste.
Ahora seguimos igual, con politización, no tutelaje del Bco. de España, y aversión alicantina de unión de la CAM y Bancaixa. Encima una crísis de tres palmos de narices, que lo único que reclama es el renacimiento de la economía, y ese no es el camino.
En vista de la oposición radical de Alicante a la recomendada fusión, operación que también sería del agrado del Consell según palabras del vicepresidente Gerardo Camps, teniendo en cuenta que el rechazo del empresariado alicantino se basa en que el disponer de dos Cajas les beneficia, y hasta el señor Ripoll, presidente de la Diputación, zaplanista reconocido, se opone, cuando fué precisamente Zaplana quien más insistió en la fusión cuando era presidente. Por lo tanto la Caja valenciana queda abierta a fusiones interregionales, ya que hay demasiadas Cajas y es conveniente el reducir y fortalecer. Lo más inmediato.