Es curioso que Balbín, el
periodista que más hizo, quizás, por la tolerancia en España, el respeto entre
adversarios, el diálogo entre políticos de distintas orientaciones ideológicas y partidos políticos, el que se
comprometió eficazmente, a pesar de todo
y de todos, por elevar el nivel de nuestra TVE, haya tenido que sufrir un
"destierro" en las televisiones españolas y haya aparecido por primera vez en
el programa de Alfonso Arteseros (otro "bicho raro") en la televisión de "Intereconomía",
donde se refugian grandes periodistas, donde se hacen hoy las mejores y más
respetuosas tertulias, donde podemos gozar del programa que más se parece a
aquel mítico "LA CLAVE", de José Luís Balbin, el LÁGRIMAS EN LA LLUVIA de
nuestro admirado amigo Juan Manuel de Prada y su mujer María Cárcaba.
En esta televisión podemos
admirar el valor, el coraje y, a veces, hasta los excesos del siempre culto y
valiente ("¿carlista?") Eduardo García Serrano, la voz, los análisis y la
profundidad de Juan Ignacio Ocaña, el catalanismo español, la simpatía, la
inteligencia y el humor de Javier Algarra, la genialidad y rapidez mental de
Javier Quero, la originalidad y activismo histórico del valenciano José Javier
Esparza, el humor, simpatía, inteligencia y versatilidad de los Clones y la
profesionalidad de tantos otros programas ("El Gato al agua" de Antonio
Jiménez) y tantos otros periodistas, que fueron grandes profesionales en TVE
(marginados o expulsados, como Balbín), que nos compensan de tanto desierto
cultural, informativo, sectario, partidista, con que nos suelen martirizar
otros medios. En éste, naturalmente, no todo es perfecto y sus enemigos le
encontrarán mil fallos; pero creo que es lo mejor que ofrece hoy día el
panorama informativo y televisivo de España.
Pues bien, es curioso que en esta
televisión privada, - católica, de centro derecha, pro vida, a favor de una
España más centrada, más respetuosa, menos partidista, más culta y europea,
catalana, valenciana o gallega y andaluza sin dejar de ser España (he de decir
que, en mi opinión, "Intereconomía" debería aumentar el respeto, aprecio y
defensa de las otras lenguas españolas no castellanas: algunos de sus
periodistas lo hacen) - hayamos podido gozar, en el sábado primero del Febrero
de 2012, la presencia, la clarividencia, la maravilla de aquella CLAVE (que
tanto vimos y gozamos), en este ESPAÑA EN LA MEMORIA (el genial programa del
maravilloso, imparcial y valiente Alfonso Arteseros). Precisamente el día antes
de poder ver y admirar las películas y las "formidables" tertulias del programa
estrella de los domingos: LÁGRIMAS EN LA LLUVIA: un programa que viene a ser
"Una Clave Católica", una CLAVE
inspirada y dirigida por un católico comprometido, con tertulianos de primer
nivel, muy preparados, de orientación claramente religiosa y católica. Me gusta
mucho. Le veo sólo un peligro: que derive hacia un cierto "integrismo". Me
gustaba aún más la CLAVE de Balbín. Creo que Juan Manuel, con ser muy bueno,
aun puede aprender algo de aquel joven y también robusto José Luís Balbín. Si
aún no ha llegado a la perfección del maestro, que reencontramos ayer junto a
Alfonso, pronto lo alcanzará: en cuanto este Gobierno permita volver a fumar en
ciertos espacios y Juan Manuel encienda una pipa, en pleno debate, con la
maestría, la elegancia, el sibaritismo con que José Luís encendía la suya,
lanzando al aire, -pantalla en blanco y negro- como un renovado galán del cine
negro americano, una gran voluta de humo.
Balbín, Alfonso, Eduardo,
Javieres: ¿por qué Rubalcaba y Chacón sólo coincidieron en atacar a los
católicos? ¿Qué enfermedad intelectual padecen? Así va a ser imposible
consensuar nada.