El preso más antiguo de España ha recuperado la libertad. Los medios de comunicación se han hecho eco de sus primeros momentos de libertad y sus primeras palabras.
Salió corriendo como para dejar atrás cuanto antes los muros de la presión, y se abrazó a sus hijas. Entre otras cosas manifestó que estaba ansioso por comer un par de huevos fritos con pimientos. ¡Como se aprecian las sencillas cosas cuando no se tienen! Y lo remarco porque uno escucha o ve como "los figurones" de la sociedad parecen gozar exclusivamente de lo raro, de lo extravagante. Y cuando no hay sencillez, señal es de ausencia de verdadera personalidad y categoría humana. Posiblemente el preso mas antiguo de España -sin delitos de sangre sobre sus espaldas- habra comido ya esos ricos huevos fritos con pimientos- Su primera comida fue otro plato excusito para mi: arroz caldoso.
Pero me han golpeado unas palabras suyas: la libertad no es hacer lo que se quiere, sino hacer lo que se debe. Ha dicho todo lo contrario que esta de moda en estos tiempos de irresponsabilidad que se viven: libertad es hacer lo que a uno de peta o le viene en gana. ¡Erróneo concepto de la libertad!
Ser libre comporta ser responsable. Ser libre es actuar racionalmente y no impulsivamente. Y que nadie se equivoque: hacer lo que se debe, le hace a uno cada vez más libre; hacer lo que apetece, lo que está de moda, esclaviza, porque uno se siente aherrojado por la moda, los sentidos, etc.
¡Que goce de la libertad el preso más antiguo de España, lo deseo vivamente! Mañana voy a comer un par de huevos fritos con pimientos en su honor. Y mientras disfrute de ese plato sencillo, seguiré dándole vueltas a ese pensamiento filosófico hondo que ha recordado Miguel: ser libre es asumir la responsabilidad de lo que se hace. Y ser libre es hacer lo que se debe, teniendo presente que vivimos entre los demás, que somos responsables, en mayor o menor medida, de la vida y problemas de nuestros compañeros del camino, que no son enemigos, ni mucho menos.