Democracia en las urnas, no en la calle.
Ya sé que una mujer como Paula se defiende sola y no necesita
que un aprendiz de columnista como yo la defienda; pero me veo obligado a salir
en su defensa, viendo el cariz que está tomando la manipulada "Primavera de
Valencia", en manos de cierto tipo de medios de información y de ciertos
periodistas, entre los que señalaría como paradigma al ínclito Antonio Casado,
a Ricardo Martín y a tantos otros de esta especie, a los que hoy he visto
añadirse (sorprendentemente para mí) a mi admirado, esclarecido y veterano
Fernando Ónega. Yo me remito a las opiniones, coincidentes en estos temas, de
columnistas tan recios, tan veteranos y tan bien informados como Manuel Martín
Ferrand, José María Carrascal, Gabriel Albiac, Arcadi Espada y otros de ese
estilo, como Antonio García Barbeito, para mí uno de los más lúcidos, más
sincero, más próximo a los obreros y parados y más poético.
Conocí a Paula en un acto de DCCV en Valencia, en la
presentación de un libro de Fernando Jáuregui. Me pareció una mujer encantadora
y, por todo lo que he sabido de ella, (incluso por las columnas de mi compañero
en DCCV, Pascua, tan crítico de Camps y tan defensor de Paula), soy "fan" de
esta mujer. Paula me pareció, me ha parecido durante meses y me sigue pareciendo
hoy, una mujer preparada, digna, intachable, capacitada; de la que no se puede
esperar ninguna salida de tono, ni ninguna orden de actuación policial que se
salga de la legalidad más estricta. Incluso yo la quería para sucesora de
Francisco Camps, como Muy Honorable Presidenta de la Comunidad Valenciana.
Lamentablemente no ha sido ella, aunque nada tengo, en principio, contra el
nombrado y, ahora, reforzado actual Molt Honorable President Alberto Fabra.
Por eso creo que debemos ver con claridad (basta ya de
mentiras, manipulaciones y juegos sucios: "tuneos rubalcabianos, de Zarrías, o
de la Vogue") que lo de la mal llamada "Primavera de Valencia" es el resultado,
buscado, programado, de "las no actuaciones en la Puerta del Sol". Se pretende
(sigue en pie tácitamente el Pacto del Tinell) asociar, - en la mente del
pueblo español más manipulable informativamente -, la represión policial a "la
brutalidad de la policía franquista" (la viví en Valencia - finales 60 - y era,
en ocasiones, "de monjitas de la caridad", comparada con la francesa, - finales
70 -: la vi actuar en la Ciudad Universitaria de Montsouris, en París). Rajoy y
el PP deberían tomarse en serio la campaña de los sindicatos UGT y CCOO, el
PSOE de Rubalcaba y los "indignados", debidamente jaleados y consentidos por
Rubalcaba, ZP, Teresa de la Vega (ambos "tuneados" en el "Consejo de poco
trabajo y mucho cobro"), Zarrías ("votante a cuatro patas"), Carmen Chacón,
todos esos "repugnantes" que han arruinado el país, la Nación, la Patria, la
economía, que han creado cinco millones de parados (sin que nadie protestara
durante ocho años) y, ahora, se ponen al frente de unas manifestaciones como
las del domingo y defienden a "estudiantes", tan manipulables e ingenuos, a la
vez que provocadores y maleducados, atacando, de paso, a la policía y a
políticos tan honorables y honrados como Paula Sánchez de León.