Sin duda el viernes fue el día de Francisco Camps. Con la absolución bajo el brazo y las sombras por la gestión económica en su etapa de presidente en el horizonte, obtuvo la máxima valoración tras defender su tesis doctoral. Un 'cum laude' por una propuesta de reforma electoral y por cuestiones sobre la regeneración democrática.
La estampa en la Universidad Miguel Hernández fue de contrastes. El exjefe del Consell llegó y pisó la alfombra roja de los insultos. "Chorizo" es lo mínimo que recibió de las bocas de un grupo de personas que protestaban.
La otra cara de la moneda la escenificaron los fieles a Camps. Encabezados por el presidente de Les Corts, Juan Cotino, los dirigentes del PP de Alicante quisieron acompañar a su antiguo jefe en su ensalzamiento académico.
También, entre el 'batallón de Camps', estaba el presidente del Consell Jurídic Consultiu (CJC), Vicente Garrido, que no dudó en recordar la noticia del día (anterior): "Garzón es el delincuente".
La jornada maratoniana de Camps acabó en una cena. La que fue una tierra hostil para el expresidente conserva a los seguidores más acérrimos. La mayoría se apuntó a una cena de los diputados autonómicos en La Vega Baja.
Entre el cum laude y la cena, Camps conoció que los socialistas valencianos iban a recurrir la absolución por el caso de los trajes. También la de Ricardo Costa. El expresidente no mostró la mayor preocupación. Hay que recordar que, esta vez, la Fiscalía ya ha renunciado a estirar más la causa.