La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Paula Sánchez de
León, ha solicitado que "se inicie un expediente informativo" y ha
asegurado que "si se deriva algún tipo de exceso policial" de dicho
informe, "se depurarán responsabilidades". "El hecho de que un grupo de
radicales o un grupo de determinadas personas haya aprovechado una
determinada situación no justifica comportamientos individuales que
rechazo", ha sentenciado.
Así lo ha señalado en rueda de prensa tras cerrar la ronda de
contactos con los partidos con representación parlamentaria en las
Corts, en una comparecencia en la que ha reiterado que "si ha habido
extralimitaciones, se estudiarán y se actuará en consecuencia". A
preguntas de los medios, ha dicho que "es prematuro" hablar de si habrá
ceses o responsabilidades políticas tras esa investigación.
Sánchez de León ha recalcado que la Delegación del Gobierno en
la Comunitat y el Ejecutivo estatal están "abiertos al diálogo
permanente" y ha apelado "a la serenidad, al diálogo y al aislamiento de
la violencia para dar una solución cívica a esta situación", a través
de los "cauces de diálogo y cauces razonables" existentes.
De hecho, ha anunciado que se reunirá "hoy mismo si él puede"
con el presidente de la Federación Valenciana de Estudiantes (Faavem),
Alberto Ordóñez, después de que éste se haya erigido como portavoz
estudiantil, y ha argumentado que si no lo ha hecho antes es porque en
estas situaciones "no se sabe quién es el interlocutor". "Desde el
primer momento no hemos negado el diálogo a nadie", ha insistido.
Ese encuentro se enmarca en la nueva ronda de contactos que
mantendrá con sindicatos, asociaciones vecinales y de consumidores,
rectores y directores de centros, entre otros colectivos.
En cuanto al término "enemigo" que utilizó este lunes el jefe
superior de Policía de la Comunitat Valenciana, Antonio Moreno, para
referirse a los manifestantes, ha reconocido que "no era el término más
afortunado para la situación" y ha destacado que el propio Moreno le ha
trasladado que "entiende que fue una equivocación" y que "ha dado lugar a
unas interpretaciones que no tocaban en ese momento".
"Ni amigos ni enemigos"
Al respecto, ha remarcado: "Aquí no hablamos de enemigos, los ciudadanos
son todos ciudadanos y no hay amigos ni enemigos, los cuerpos y fuerzas
de seguridad cumplen su función y los ciudadanos tienen todos sus
derechos cívicos perfectamente reconocidos".
Sánchez de León ha pedido "serenidad y cordura" a "absolutamente
todos" los implicados en esta situación para lograr que "la situación
se normalice", al tiempo que ha destacado que "todas estas protestas y
quejas, en un estado de derecho como el nuestro, son legítimas y
saludables y deben tener un cauce democrático, cívico y pacífica". En
este punto, ha defendido que el derecho de reunión y el derecho de
manifestación "tienen que ser engrandecidos entre todos y separarlos de
las provocaciones que, lejos de engrandecerlo, lo empequeñecen".
"Prudencia"
Preguntada
por las instrucciones que ha dado de cara a las movilizaciones
convocadas para hoy, la delegada asegura que únicamente ha recomendado
"prudencia absoluta" por considerar que "tenemos que evitar provocar
situaciones de violencia bajo cualquier aspecto, salvo casos de estricta
necesidad".
En cuanto a si vio excesos policiales en las imágenes difundidas
sobre las protestas de ayer, ha indicado que apreció "una situación que
le gustaría que no se volviera a repetir" y en la que se dio "la
necesidad de una intervención policial frente a algunos movimientos
ciudadanos que ojalá no se vuelvan a repetir", aunque ha instado a
utilizar los cauces oportunos para "valorar si hubo exceso o no".
Sánchez de León ha insistido en que las decisiones sobre la
actuación policial son adoptadas in situ por los propios agentes según
unos "criterios de proporcionalidad, inmediatez y necesidad" y que ahora
deberán analizar si se daban los requisitos exigidos.
Ha asegurado que "no hay una orden desde un despacho en que se
levanta un teléfono y se dice 'carga'", sino que "esas decisiones las
toman los que están en la calle en el momento" según esos criterios
"respaldados jurisprudencialmente". "La Policía según ve cómo van
evolucionando los hechos, va tomando sus decisiones y va informando con
mayor o menor antelación", en unas situaciones "complicadas en las que
hay que tomar decisiones rápidas y de forma inmediata".
Según ha explicado, "ayer el tema desde el mediodía se desmadró y
a partir de ahí, no hay nadie que esté con un mando a distancia tomando
decisiones", sino que los agentes actuaron porque creyeron que "era el
momento" y sus "superiores" tendrán que ver si respaldan esa decisión o
si "han de tomar medidas si alguien ha actuado de forma
individualizada". "Esas situaciones se producen en la calle, no en los
despachos, y es en la calle donde se toman las decisiones, y ahora yo sí
que asumo absolutamente la responsabilidad de reordenar esto para que
no se vuelva a producir", ha concluido.
| 2012-02-21 14:16:46