El PSOE estrena desde este sábado el liderazgo de un histórico dirigente. Alfredo Pérez Rubalcaba se impuso por 22 votos a Carme Chacón. El exvicepresidente del Gobierno fue elegido secretario general de su partido con 487 votos frente a 465 de su
contrincante. Los delegados del congreso socialista también registraron dos blancos y uno nulo.
Un recuento de infarto alumbró al eterno político socialista. Será, ya de manera oficial, el que encabece al principal partido de la oposición al PP pese a que hace poco más de dos meses cosechó los peores resultados en la historia del PSOE. Este vez las urnas le conocedieron la victoria. Su discurso y su trayectoria obtuvieron poco más del 51% de los votos de los 956 delegados con derecho a voto en el congreso socialista.
Tras tres horas de recuento y una vez conocido el resultado de los comicios internos, la primera en dar la cara fue la derrotada Carme Chacón. La exministra se acercó mucho a la victoria pero su discurso 'del cambio' en el partido no acabó de cuajar. Su derrota da un poco de aire a Jorge Alarte.
El 'jefe' de los socialistas valencianos había apostado por Rubalcaba dentro de una federación valenciana totalmente dividida. El viernes lo demostró al ser incapaz de pactar las intervenciones en los plenarios.
Seguro que el viaje hasta el cónclave que tiene que elegir -o ratificar- al líder del PSPV será más fácil para Alarte. Es una evidencia. En política los apoyos pasados tiene recompensa en el futuro. Sin embargo, tras dos días de congreso socialista, la fractura en el partido ha quedado exhibida. Ximo Puig 'descendiente' del lermismo sale mal parado al ser el abanderado de Carme Chacón en la Comunitat Valenciana junto a Leire Pajín. Otros dirigentes críticos con Alarte como Manuel Mata -en Valencia- también apostaban por la exministra. Únicamente los delegados de Francesc Romeu parece que finalmente se decantaron por Rubalcaba.
El vencedor del duelo en el PSOE desembarcó en la tribuna gritando las palabras "Fuerte, Fuerte y Fuerte". Luego proclamó la "unidad y el cambio" en su partido y auguró que será el secretario general de "todos". Rubalcaba aludió al último varapalo electoral para fijar sus objetivos en los "jóvenes, las familias y las mujeres". A lo que añadió: "Los desempleados están esperando nuestras respuestas".
En su primer discurso como jefe de Ferraz hizo referencias a la necesidad de "trabajar" para asumir dos retos principales: las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias. Una de sus últimas frases ante los delegados fue de advertencia: "Ahora empieza lo difícil".